Muchos piensan que meditar es sentarse con los ojos cerrados en una habitación en silencio. Sin embargo, según las enseñanzas de los grandes Lamas y la filosofía budista, la verdadera meditación es algo mucho más sencillo y, a la vez, más profundo: la atención plena en lo que haces aquí y ahora.
La meditación no es un evento, es un estado
La verdadera esencia de la práctica no ocurre solo en el cojín de meditación. Ocurre mientras vives. Los maestros enseñan que:
Si estás bebiendo agua, tu mente debe estar solo en el agua, en su frescura y en la sensación al tragar.
Si estás comiendo, la meditación consiste en saborear cada bocado, reconociendo el alimento y la energía que te aporta.
Esto es lo que llamamos "Presencia Absoluta". Cuando tu mente está donde está tu cuerpo, el ruido mental se detiene.
¿Por qué es tan importante la atención?
En mi práctica y en los manuales de Innerdance, entendemos que el ritmo de vida frenético nos desconecta de nuestra homeostasis natural.
1. Enfoque en el presente: Al concentrarte en una sola tarea, permites que tu sistema nervioso pase de la alerta (ondas Beta) a un estado de calma y coherencia.
2. Silencio Mental: Observar sin juzgar permite que la mente se quede callada.
3. Conexión con el Ser: Solo en el presente ocurre la verdadera sanación.
Pequeños pasos para tu día a día
Te invito a practicar la meditación "informal" hoy mismo con estos ejercicios:
Al beber agua: Siente la temperatura y el recorrido del líquido.
Al caminar: Nota el contacto de tus pies con el suelo y el ritmo de tu respiración.
En tus tareas: Haz una sola cosa a la vez. Pon todo tu amor y atención en ello.
La sanación a través de la presencia
En las sesiones de Ámate Bienestar, ya sea en un masaje o en una terapia cuántica, mi objetivo es ayudarte a alcanzar ese estado de silencio y entrega. Cuando logras estar presente, tu energía vital (Kundalini) comienza a fluir libremente de nuevo.
"La paz no se encuentra fuera, se encuentra en la calidad de tu atención."